El Salvador desplegó tropas especiales en Haití para buscar a cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada de pandillas armadas, y el presidente Nayib Bukele respondió a las críticas con un mensaje que se ha convertido en el más compartido del día: las pandillas haitianas son "satánicas", hacen sacrificios humanos y "Dios nos concederá la victoria".
Más de 100 efectivos salvadoreños llegaron el jueves 22 de octubre a Puerto Príncipe para participar en las labores de búsqueda, y se espera la llegada de nuevos refuerzos. Según Le Nouvelliste, citado por varios medios, ya son 450 los soldados salvadoreños desplegados en la capital haitiana. El contingente apoyará las tareas en la zona de Plaine du Cul-de-Sac, en las afueras de Puerto Príncipe, bajo la coordinación de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión autorizada por la ONU.
Los cuatro militares forman parte de la Fuerza de Represión de Pandillas, respaldada por Naciones Unidas, desplegada para contribuir al restablecimiento del orden frente a los grupos armados que operan en Haití. Son técnicos de aviación, integrantes de la Fuerza de Tarea Libertad II, y su desaparición se produjo el domingo 18 de octubre, cuando un pelotón regresaba a su base después de realizar una patrulla en un mercado situado en las afueras de Puerto Príncipe.
El ataque fue brutal. Según el representante de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, los atacantes dispararon cientos de proyectiles y utilizaron explosivos contra el vehículo blindado en el que viajaban. El vehículo se incendió. Los soldados lograron huir, pero después se perdió el contacto con ellos. Las Fuerzas Armadas de El Salvador informaron que helicópteros desplegados para prestar apoyo fueron blanco de disparos, y que varios intentos de aproximación por tierra y aire se vieron obstaculizados por la intensidad de los enfrentamientos.
Las autoridades todavía no han confirmado qué ocurrió con los cuatro ni cuál es su situación actual. La incertidumbre sobre su paradero mantiene la preocupación en torno al caso, y es esa incertidumbre la que Bukele ha convertido en una operación con nombre propio. "Hoy hemos lanzado una operación militar para rescatarlos. Tenemos un solo objetivo: hacer que nuestros cuatro compatriotas regresen a casa vivos, sin ningún daño", expresó el mandatario.
El viernes, Bukele fustigó en la red social X a quienes critican en redes sociales que haya enviado militares o que consideran que subestima el poder de las pandillas haitianas. "Las pandillas de Haití son satánicas y es de conocimiento público que hacen sacrificios humanos. Dios nos concederá la victoria", escribió. En otro mensaje, respondió a quienes aseguran que las pandillas haitianas no son como las de El Salvador, que son sanguinarias, que están fuertemente armadas, que nadie ha podido derrotarlas y que todas las misiones han fracasado: "Todos los que se han enlistado son creyentes y hemos encomendado esta misión a Dios".
La llegada del contingente fue confirmada al periódico haitiano Le Nouvelliste por dos fuentes cercanas al caso, que indicaron que el contingente fue enviado específicamente para participar en la búsqueda. La GSF pidió a los residentes de Santo y de las comunidades cercanas que eviten las zonas intervenidas por razones de seguridad.
El caso representa un nuevo desafío para la fuerza multinacional desplegada en Haití, que proyecta alcanzar 5.500 efectivos pero actualmente dispone de unos 2.000 integrantes aportados por seis países. La crisis haitiana se ha agravado con el aumento de asesinatos, secuestros, violaciones y reclutamiento de menores atribuidos a grupos armados. A principios de octubre, las autoridades aplazaron indefinidamente las elecciones previstas para diciembre. Haití no celebra comicios desde 2016 y permanece sin un sucesor electo desde el asesinato de su último presidente, en 2021.
Información basada en la cobertura de Reuters, El Diario del Sur, Desde el Balcón y Prensa Mercosur.
